Ser Oblato
Un camino de conversión y compromiso
Convertirse en oblato secular es un camino progresivo que permite descubrir y profundizar la espiritualidad benedictina mientras se discierne la propia vocación.
Fase de descubrimiento
Primeros contactos
Esta primera etapa permite descubrir la espiritualidad benedictina, conocer la comunidad de oblatos y comenzar a familiarizarse con la Regla de san Benito. Generalmente dura de 6 meses a 1 año.
- Participación en encuentros de la fraternidad
- Lectura de la Regla de san Benito
- Descubrimiento de la Lectio Divina
- Intercambios con el responsable de oblatos
Postulantado
Compromiso inicial
El postulantado marca el inicio de un compromiso más formal. El postulante profundiza su conocimiento de la vida benedictina y comienza a integrar sus prácticas en la vida cotidiana.
- Celebración de entrada al postulantado
- Formación más profunda
- Práctica regular de la oración
- Acompañamiento espiritual
Noviciado
Año de formación
El noviciado es un año de formación intensiva y discernimiento. El novicio vive más intensamente la espiritualidad benedictina y se prepara para el compromiso definitivo.
- Formación sistemática
- Retiros y recogimientos
- Vida de oración profunda
- Discernimiento vocacional
Oblación
Compromiso definitivo
La oblación es el compromiso definitivo por el cual el oblato se ofrece a Dios según la espiritualidad de san Benito, vinculado a un monasterio particular.
- Ceremonia solemne de oblación
- Firma de la carta de oblación
- Entrega de la medalla de san Benito
- Integración plena en la fraternidad
