Acerca de los Oblatos Seculares
Una tradición viva en el corazón del mundo
Historia
La oblación benedictina se remonta a los primeros siglos del monacato. San Benito mismo acogía a laicos deseosos de compartir la espiritualidad de sus monasterios. A lo largo de los siglos, esta tradición se desarrolló y estructuró, permitiendo que hombres y mujeres de todos los estados de vida se asociaran a la oración y obra de los monjes.
Nuestra espiritualidad
La espiritualidad benedictina se caracteriza por el equilibrio entre oración y trabajo, la búsqueda de Dios en las actividades cotidianas y la escucha atenta de la Palabra de Dios. El oblato secular busca vivir estos valores en su propio contexto de vida.
La Regla de san Benito
Escrita en el siglo VI, la Regla de san Benito sigue siendo sorprendentemente actual. Propone un camino de vida centrado en la búsqueda de Dios, la vida fraterna y la humildad. Los oblatos seculares se inspiran en ella para orientar su vida cotidiana.
Hoy
Miles de oblatos seculares en todo el mundo viven su compromiso cristiano según la espiritualidad benedictina. Unidos a sus respectivos monasterios, testimonian en el mundo la pertinencia del Evangelio vivido según la tradición de san Benito.
